EVA: ecografía con inteligencia artificial para detectar a tiempo el cáncer de mama
Tecnología para acercar la identificación de lesiones sospechosas a lugares sin especialistas.
Ver proyectoLa Facultad de Ciencias e Ingeniería tiene 93 años formando científicos e ingenieros. El plan para 2027-2029 parte de una premisa: preservar la excelencia y el rigor que la caracteriza y, a la vez, responder a los cambios en la tecnología, las profesiones y las formas de aprender. Cuatro ejes y diez objetivos.
La calidad no depende solo de los contenidos, sino de cómo se articulan los cursos, cómo se enseña, cómo se evalúa y qué experiencia vive el estudiante.
Conocer la carga efectiva de clases, laboratorios, proyectos y evaluaciones para detectar ciclos desbalanceados, evaluaciones superpuestas, prerrequisitos problemáticos y contenidos redundantes. No se trata de aminorar la exigencia, sino de organizar mejor el aprendizaje para que el esfuerzo del estudiante rinda de la mano con su bienestar.
Recursos digitales multiespecialidad con gobernanza clara, rediseño del perfil de predocentes, planes de trabajo y portafolios como espacio de mejora continua, y materiales asincrónicos de calidad para los cursos masivos, que además dan continuidad ante una emergencia.
Que todo estudiante viva, antes de graduarse, al menos una experiencia formativa fuera del curso tradicional: prácticas, investigación, proyectos con empresas, emprendimiento, competencias, impacto social o una estancia internacional. Y que esa trayectoria se reconozca y genere un impacto visible en favor de su perfil profesional.
La exigencia académica necesita condiciones que permitan sostenerla. El bienestar no es solo la respuesta ante una crisis: es parte de la experiencia universitaria.
Pasar de un modelo reactivo a uno preventivo: usar la información académica para detectar a tiempo las señales de dificultad y acompañar antes de que comprometan la permanencia. Atención especial a los momentos críticos: el paso de Estudios Generales a la Facultad y la salida al mundo profesional.
Generar la evidencia que permita planificar y justificar inversiones en espacios de descanso, estudio colaborativo, actividad física y encuentro, a partir de lo que soliciten docentes y estudiantes.
Empresas, instituciones públicas, organizaciones sociales, egresados y universidades extranjeras pueden ser aliados de la formación, no solo destinatarios de ella.
Un espacio digital solo para estudiantes de la Facultad con prácticas, investigación, becas, movilidad y competencias; redes de egresados por especialidad para mentoría y orientación; y Cátedras Universidad-Empresa con proyectos y desafíos sobre problemas reales.
Que los profesores participen en los programas de internacionalización dentro de su plan de trabajo, y que estudiantes y docentes extranjeros sean protagonistas de proyectos colaborativos, cursos compartidos y retos. La meta es que la dimensión internacional no dependa de poder viajar.
Una Facultad centrada en sus estudiantes tiene que ser también eficiente, transparente y capaz de aprender de su propia experiencia.
Revisar los procesos que más afectan a estudiantes y docentes para reducir pasos, tiempos y requisitos innecesarios. Digitalizar no es mudar el trámite a una pantalla: es simplificarlo a fin de hacerlo eficiente.
Mecanismos regulares de escucha -representación formal, encuestas breves, reuniones periódicas- y un tablero de indicadores de la experiencia estudiantil construido junto a los representantes: carga académica, vacantes, avance curricular, permanencia, tiempo de graduación y satisfacción.
Líneas de base, metas e indicadores en los primeros cuatro meses, y un informe semestral en Junta de Profesores con cuatro preguntas: qué nos propusimos, qué hicimos, qué resultados obtuvimos y qué debemos seguir mejorando.
Una Facultad que preserve la rigurosidad que caracteriza a la PUCP y que sea capaz de transformarse al ritmo de sus docentes y estudiantes, de sus disciplinas y del país al que sirve.
La experiencia de construir equipos, laboratorios y nuevas capacidades académicas puede ponerse ahora al servicio de una Facultad más integrada, ágil y preparada para el futuro.
“Gestionar, no solo administrar, para abrir más y mejores caminos que juntos podamos recorrer.”
Ver los resultadosMás de veinte años de experiencia docente, con la investigación que la acompaña.
Cuatro proyectos que muestran cómo trabaja: parte de un problema de salud concreto del país y busca una solución que pueda desarrollarse y validarse aquí.
Tecnología para acercar la identificación de lesiones sospechosas a lugares sin especialistas.
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Un apósito impreso en 3D que busca acelerar la cicatrización de heridas crónicas, como las del pie diabético.
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Un ventilador mecánico de bajo costo, desarrollado en el Perú ante la falta de equipos durante la emergencia.
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Un envase que reduce el riesgo de contagio al tomar y trasladar las muestras de esputo para diagnosticar tuberculosis.
Ver proyectoEVA (Ecografía de Volumen con Inteligencia Artificial) combina un ecógrafo portátil, una tableta y un software. Quien opera el equipo no necesita ser especialista en imágenes: hace un barrido sistemático y la inteligencia artificial entrega en minutos una respuesta preliminar que sirve para priorizar los casos sospechosos. No reemplaza el diagnóstico médico.
La PUCP y el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas construyen la primera base de datos de imágenes ecográficas de pacientes peruanas para entrenar los algoritmos, junto con la Universidad de Rochester, que aporta su algoritmo. En la PUCP, la Dra. Casado lidera el proyecto y evalúa los riesgos del sistema.
El parche se imprime en 3D con alginato, que da soporte estructural, y aloe vera, por sus propiedades bioactivas. Su microarquitectura porosa absorbe el exudado, favorece el intercambio de gases y ayuda a estimular la regeneración del tejido.
El proyecto está en desarrollo tecnológico preclínico (TRL 4): falta definir la formulación final y completar los estudios de seguridad y usabilidad. La Dra. Casado es la responsable técnica de la investigación.
Antes dirigió, como investigadora principal, proyectos sobre regeneración autóloga de heridas (2017) y sobre terapia de presión negativa para pie diabético (2023), según su ficha CTI Vitae.
MASI es un ventilador mecánico de emergencia desarrollado por la PUCP junto con BREIN (el hub de innovación del grupo Breca), Diacsa, Zolid Design y Energy Automation Technologies. Su validación clínica contó con el apoyo de AUNA.
La nota de Andina anunció la producción de 30 equipos MASI para entregarlos al Ministerio de Salud y distribuirlos en hospitales públicos. La Dra. Casado integró el equipo técnico del proyecto como toxicóloga.
Al expectorar en un frasco abierto, el ambiente y la parte externa del recipiente se contaminan con gotitas de esputo. El contenedor es más pequeño que el pomo tradicional, deja ver la muestra desde afuera y tiene formas que facilitan sujetarlo y evitan que se liberen partículas. Para el transporte, la muestra se neutraliza con un químico, de modo que un golpe no represente riesgo de contagio.
Los primeros prototipos se fabricaron con tecnología 3D en la sala VEO de manufactura digital de la PUCP. El diseño se validó con la opinión de pacientes, familiares y personal de salud, y el proyecto, con financiamiento de Pro Innóvate, avanzó con la empresa Muestreo y Análisis S.A.C. para fabricar los primeros contenedores.
Según su ficha CTI Vitae, el desarrollo cuenta con la patente de modelo de utilidad Contenedor de muestras semisólidas, otorgada por INDECOPI (N.º 2255) a nombre de la PUCP, en la que figura como parte del equipo de I+D.
Miembro asociada
Investigadora Nivel I
Senior Member
Premio a la Innovación Académica 2023
Una selección de notas de prensa publicadas por medios nacionales, con entrevistas y videos.
© Fanny Casado